diciembre 2004

Ya tengo un PURL

esquema de un identificador PURL

Hace un poco más de un año, leyendo el trabajo de José Merlo y Eva Méndez titulado «Localización, identicación y descripción de recursos web: tentativas hacia la normalización» tuve ocasión de conocer la existencia de un conjunto de siglas vinculadas a las direcciones de las páginas web y que realmente pasan algo desconocidas para la mayor parte de los usuarios. Este conjunto lo formaban (además del conocido sistema URL), los sistemas URIURNPURLDOI y otras propuestas prácticamente desconocidas.

Algunas de estas propuestas, especialmente URN y PURL (siglas de ‘Persistent URL‘), hacían especial hincapié en la palabra «persistencia» (según la RAE «acción y efecto de persistir»), dejando claro que uno de los principales problemas de la recuperación de la información en la web es la volatilidad de las páginas que, en algunos casos, es más concretamente la volatilidad de la dirección de la página.

Si bien las propuestas son parecidas, parece que está más desarrollada la segunda de ellas, el sistema PURL, que los autores presentan como «método desarrollado por OCLC partiendo de los mismos objetivos que el sistema URN. De hecho OCLC está trabajando también en el establecimiento del sistema URN. Partiendo del protocolo HTTP, realiza una base de datos de URLs en la que se identifican los nombres de los documentos y los servidores que los albergan. En el momento en que un documento cambie de dirección bastará con indicarlo en la base de datos, de tal manera que se produzca el redireccionamiento de forma automática. Formalmente un PURL es una URL, ya que su estructura es idéntica. En realidad se trata de un intermediario entre la dirección antigua de un documento web y su nueva dirección. A diferencia del sistema URN, éste ya está operativo en el servicio OCLC PURL» (Merlo y Méndez, 2000).

En realidad, PURL no inventa nada, es una especie de registro de la propiedad para las páginas web, que en lugar de anotar los préstamos y cargas que gravan a una vivienda (en teoría nuestra, en realidad de los bancos), anota en qué sitio de la web se encuentra la página web que tiene almacenada de forma «persistente». Para dar de alta nuestra página en este servicio, OCLC (no sabía yo hasta qué punto están metidos estos bibliotecarios en la red), habilita el sistema ‘The OCLC PURL Service‘ donde Stuart Weibel presenta el sistema y comenta cómo conseguir una PURL para una página (tienes que registrarte como colaborador y luego puedes dar de alta la página en el servicio).

esquema de un identificador PURL

 

 

Yo ya he creado una para mi página personal de la Universidad de Murcia, es http://purl.oclc.org/NET/javima.

Qué chachi, ¿no?. La verdad es que me pregunto qué pasaría si creo una página, la publico, la anoto en el sistema PURL y luego la doy de baja en el sitio web, ¿evitamos así el #error404 del HTTP cuando un motor de búsqueda nos mande a ella?. En fin, tiempo al tiempo, de momento yo ya tengo PURL.