En 2019 publiqué la primera versión de este ‘post’ en el que recogía la tabla con datos estadísticos que les muestro curso a curso a mis estudiantes de la asignatura «Construcción de Servicios de Información Digital» (4º curso del Grado de Información y Documentación de la Universidad de Murcia y PCEO con Periodismo). En esa tabla recojo las estadísticas que recopilan en la web w3techs.com sobre el uso de los CMS. Basta mirar la imagen para comprobar que wordpress, en esa época, era el campeón de la competición y amenazaba con quedarse con todos los trozos del pastel.
Lo cierto es que he seguido haciendo esa presentación y la he expandido al nuevo grado, el de Gestión de Información y Contenidos Digitales porque en el mismo imparto la asignatura «Sistemas de Gestión de Contenidos» y hoy publico la versión actualizada de esta tabla (que tengo que ir pensando en rediseñar porque me queda poco espacio).
En la que se observa que el papel predominante de wordpress dentro de los CMS sigue vigente, si bien ha bajado un poco en los últimos dos años, al igual que lo han hecho los gestores clásicos como drupal o joomla, cuya presencia reducida de un 4% va camino de convertirse en residual (menos de un 1%).
Portada de una edición de «El señor de los anillos».
Al pie de ambas imágenes aparece un comentario que considero importante. Llama mucho la atención que aún un 31% de los sitios web visitados en la encuesta no usen todavía un CMS. Esto, hoy e día, es como querer escribir «El señor de los anillos» con pluma estilográfica. No obstante, cada vez son menos estos sitios gestionados de forma manual o desconocida, han pasado en 8 años de un 57,3% a un 31%).
De los dos tercios de sitios web que usan CMS, wordpress está presente en el 63,2% de los casos. Han ganado algo de presencia gestores de comercio electrónico (shopify en concreto, casi un 6%) y gestores que permiten construir webs de forma sencilla, dando alojamiento y registro de dominios (wix, sobre un 3%). El predominio, si bien algo estabilizado en su crecimiento es absoluto. Todos los demás gestores van camino de la irrelevancia
También anualmente actualizo la gráfica de búsquedas realizadas en todo el mundo en Google utilizando los nombres de los principales CMS. Esta información la obtenemos de Google Trends
Sin necesidad de comparar datos, la gráfica certifica el predominio de wordpress, si bien se observa también el auge del interés por los gestores «emergentes«, como es el caso de shopify.
Tendencia de búsquedas en Google por los nombres de los principales CMS.
En noviembre de 2014 estuve de visita en la Universidade Estadual Paulista «Julio de Mesquita Filho», más concretamente en el Campus de Marilia. El motivo de la misma fue participar en el Programa de Posgrado de Ciencias de la Información, impartiendo una conferencia el segundo día de mi estancia y un seminario sobre recuperación de datos y recuperación de información al final de la misma. Antes de proseguir quiero agradecer a los compañeros y estudiantes brasileños sus muchas atenciones hacia mi persona, son unos grandes anfitriones y mejores personas.
Faculdade de Filosofia e Ciências – Universidade Estadual Paulista «Júlio de Mesquita Filho» – Câmpus de Marília (UNESP).
Fragmento de la portada de la propuesta de Tim Berners Lee sobre la WWW
He revisado algunos errores en la redacción original del texto de la conferencia y la he publicado en el respositorio Digitum de nuestra universidad. Espero que guste, hice un amplio recopilatorio de hitos y conceptos alrededor de la gestión y de la recuperación de información.
Muchos compañeros míos docentes y profesionales gustan de escribir y opinar, cada vez que surge un nuevo tema de moda, que el mismo representa una gran oportunidad para «los profesionales de la Información y Documentación». Eso es algo recurrente (y lógico, tampoco vamos a criticarlo en exceso, forma parte de la forma de ser humana) que ha acaecido con los sistemas de gestión de la calidad, la usabilidad y el rediseño de webs, la inclusión de metadatos en los documentos publicados en la web y seguramente con muchas otras tecnologías y/o corrientes que ahora no recuerdo. Y mucho me temo que esto también va a pasar con todo lo relacionado con la Ley de Transparencia y Acceso a la Información Pública aprobada hace más o menos un año. En este punto, resulta curioso es que no proliferan, de momento, esos mensajes visionarios de nuevas oportunidades de empleo y riqueza. Algo es algo.
Pero lo cierto es que sí estamos ante un tema importante que debería ser de interés de nuestro sector profesional, en particular en la gestión de información. Esta ley (cuando se desarrolle de verdad y deje de ser palabrería barata conducente a maquillar a uno de los gobiernos más opacos y recovecos que hemos tenido en España), instrumentaliza el acceso a la información como (1) garantía de buen gobierno (o por lo menos, de gobierno «más transparente», lo que ha de conllevar el desarrollo de unos sistemas de información que permitan ese seguimiento de forma eficaz por parte de la ciudadanía, algo de lo que hoy no disfrutamos y (2) favorece la disposición para su reutilización posterior de ingentes cantidades de datos que obran en poder de las administraciones públicas y que pueden servir para generar alternativas de negocio en el sector de las TICs.
Si bien, como era de esperar por otra parte, en el primero de los ejes (el de los sistemas de información accesibles y transparentes) aun andamos en pañales (por no decir «estado embrionario»). Llama la atención que en nuestro país se hayan dado una serie de interesantes pasos en el camino de esa reutilización de información, situándonos a la cabeza a nivel europeo pero que, en este momento, no se hable de oportunidad para los gestores de información. No deja de ser una paradoja, pero es cierta.
Este mismo mes hemos publicado un artículo sobre este tema, donde hemos analizado los conjuntos de datos abiertos disponibles en el portal datos.gob.es (lo más «transparente» que se había dispuesto en España antes de promulgar la ley) y el conjunto de aplicaciones web y móviles que se están desarrollando a partir de esos datos (búsqueda de gasolineras con sus precios y de bibliotecas).
Fragmento de la búsqueda por «gasolineras» en la sección de apps del portal datos.gob.es
Llama poderosamente la atención que en un entorno político tan corrompido como opaco que tenemos en nuestro país haya técnicos con esta mentalidad tan innovadora y abierta. En fin, así somos.
Desde hace unos meses vengo barruntando una idea sobre los sitios web que cada vez se afianza más, y no es otra que si queremos tener unos sitios web visitados y, que por tanto cumplan con su cometido (es decir, que sean «eficaces» (como decían mis amigos Juanki y Juan en un curso que impartieron hace unos meses). Pero, lo que está claro es que, además de cuidar los aspectos estéticos y la usabilidad, lo verdaderamente importante de un sitio web es, casi como diría Perogrullo si de esto supiera algo, su contenido.
Repito, cada día estoy más convencido, pero hoy un poquito más, tras leer el post ‘Search Engines and King Content‘ publicado hoy por Tony Wright en searchenginewatch.com. Siguiendo el enlace del título podemos leerlo.
Pero mucho antes de esto, en el año 1996, fue Bill Gates quien introdujo esta idea en un post en el que hablaba sobre la siguiente revolución, la de la información. Acertó de pleno el cofundador de Microsoft.
Texto original (fuente: Microsoft).
Content is King by Bill Gates (1/3/1996)
El contenido es donde espero que se genere la mayor parte del dinero real en Internet, tal como ocurrió con la radiodifusión.
La revolución televisiva que comenzó hace medio siglo dio origen a varias industrias, incluyendo la fabricación de televisores, pero los verdaderos ganadores a largo plazo fueron aquellos que utilizaron el medio para ofrecer información y entretenimiento.
Cuando se trata de una red interactiva como Internet, la definición de “contenido” se vuelve muy amplia. Por ejemplo, el software es una forma de contenido —una extremadamente importante— y para Microsoft seguirá siendo, por mucho, la más relevante.
Pero las grandes oportunidades para la mayoría de las empresas están en proporcionar información o entretenimiento. Ninguna empresa es demasiado pequeña para participar.
Una de las cosas más emocionantes de Internet es que cualquier persona con una PC y un módem puede publicar el contenido que sea capaz de crear. En cierto sentido, Internet es el equivalente multimedia de la fotocopiadora. Permite duplicar material a bajo costo, sin importar el tamaño de la audiencia.
Internet también permite distribuir información a nivel mundial con un costo marginal prácticamente nulo para el editor. Las oportunidades son extraordinarias, y muchas empresas ya están planeando crear contenido para Internet.
Por ejemplo, la cadena de televisión NBC y Microsoft acordaron recientemente ingresar juntas al negocio de noticias interactivas. Nuestras compañías serán copropietarias de una cadena de noticias por cable, MSNBC, y de un servicio de noticias interactivo en Internet. NBC mantendrá el control editorial de la empresa conjunta.
Espero que las sociedades vean una intensa competencia —y abundante fracaso así como éxitos— en todas las categorías de contenido popular: no solo software y noticias, sino también juegos, entretenimiento, programación deportiva, directorios, anuncios clasificados y comunidades en línea dedicadas a intereses importantes.
Las revistas impresas tienen lectores que comparten intereses comunes. Es fácil imaginar a estas comunidades siendo atendidas mediante ediciones electrónicas en línea.
Pero para tener éxito en línea, una revista no puede simplemente trasladar su contenido impreso al entorno digital. El contenido impreso carece de la profundidad o interactividad necesarias para compensar las limitaciones del medio en línea.
Si se espera que las personas enciendan un ordenador para leer en pantalla, deben ser recompensadas con información profunda y extremadamente actualizada que puedan explorar libremente. Necesitan acceso a audio, y posiblemente a video. Necesitan una oportunidad de participación personal que vaya mucho más allá de las cartas al editor que ofrecen las revistas impresas.
Una pregunta que muchos se hacen es si la misma empresa que sirve a un grupo de interés mediante medios impresos podrá tener éxito también en línea. Incluso el futuro mismo de ciertas revistas impresas está siendo puesto en duda por Internet.
Por ejemplo, Internet ya está revolucionando el intercambio de información científica especializada. Las revistas científicas impresas tienden a tener pequeñas tiradas, lo que las hace costosas. Las bibliotecas universitarias representan gran parte del mercado. Ha sido un modo incómodo, lento y costoso de distribuir información a una audiencia especializada, pero no había alternativa.
Ahora, algunos investigadores están empezando a usar Internet para publicar sus hallazgos científicos. Esta práctica pone en entredicho el futuro de algunas revistas impresas prestigiosas.
Con el tiempo, la amplitud de la información disponible en Internet será enorme, lo que la hará muy atractiva. Aunque el “ambiente de fiebre del oro” de hoy se limita principalmente a Estados Unidos, espero que se extienda por todo el mundo a medida que disminuyan los costos de comunicación y aparezca contenido localizado en diversos países.
Para que Internet prospere, los proveedores de contenido deben ser remunerados por su trabajo. Las perspectivas a largo plazo son buenas, pero espero muchas decepciones a corto plazo, mientras las empresas de contenido luchan por obtener ingresos mediante publicidad o suscripciones. Aún no funciona, y puede que no lo haga durante un tiempo.
Hasta ahora, la mayoría del dinero y esfuerzo invertido en publicación interactiva es poco más que un acto de amor o una forma de promocionar productos del mundo no digital. A menudo, estos esfuerzos se basan en la creencia de que, con el tiempo, alguien descubrirá cómo generar ingresos.
A largo plazo, la publicidad es prometedora. Una ventaja de la publicidad interactiva es que un mensaje inicial solo necesita captar la atención, no comunicar mucha información. El usuario puede hacer clic en el anuncio para obtener más detalles, y el anunciante puede medir si la gente lo hace.
Pero hoy en día, los ingresos totales por publicidad o suscripciones en Internet son casi nulos —tal vez entre 20 y 30 millones de dólares en total. Los anunciantes siempre son algo reacios ante un nuevo medio, y sin duda Internet es nuevo y diferente.
Parte de esa reticencia puede estar justificada, porque muchos usuarios de Internet no están muy entusiasmados con ver anuncios. Una razón es que muchos anuncios contienen imágenes grandes que tardan mucho en cargarse con una conexión telefónica. Un anuncio en una revista impresa también ocupa espacio, pero el lector puede pasar la página rápidamente.
A medida que las conexiones a Internet se vuelvan más rápidas, la molestia de esperar a que se cargue un anuncio disminuirá y eventualmente desaparecerá. Pero eso tomará algunos años.
Algunas empresas de contenido están experimentando con suscripciones, a menudo ofreciendo parte del contenido gratis. Pero es complicado, porque en cuanto una comunidad electrónica comienza a cobrar, la cantidad de visitantes al sitio cae drásticamente, lo que reduce el valor para los anunciantes.
Una razón importante por la que cobrar por contenido no funciona muy bien todavía es que no es práctico cobrar pequeñas cantidades. El costo y la molestia de las transacciones electrónicas hacen poco viable cobrar menos que una suscripción considerable.
Pero dentro de un año estarán disponibles mecanismos que permitirán a los proveedores de contenido cobrar solo un centavo o unos pocos por su información. Si decides visitar una página que cuesta cinco centavos, no tendrás que escribir un cheque ni recibir una factura por esa cantidad. Simplemente harás clic sabiendo que se te cobrará en forma agregada.
Esta tecnología liberará a los editores para que cobren pequeñas sumas con la esperanza de atraer grandes audiencias.
Los que tengan éxito impulsarán a Internet como un mercado de ideas, experiencias y productos —un mercado de contenido.