2025

Los primeros buscadores de la web

En otro post se comentó que la expansión de la web a principios de los años 90 misma pronto desbordó el entorno académico, hábitat natural de internet, y comenzó a expandirse por otros ámbitos: administraciones, empresas, medios de comunicación y particulares (algo más adelante con los blogs), publicándose páginas y sitios web por su cuenta.

Algunos sitios web de los años 90

En estos primigenios sitios de la «Web 1.0” era frecuente incluir una página con enlaces a otras páginas que parecían interesantes y podían permitir ampliar información a los lectores, a modo de «misceláneas«. Se puede que esto era replicar, en cierto modo, el muy tradicional servicio de referencia que desde tiempos inmemoriales llevan a cabo las personas que trabajan en las bibliotecas. Esto constituyó el germen para el desarrollo de los primeros sistemas de recuperación de información (SRI) en la web: los índices o directorios, sistemas de los cuales Yahoo! fue durante un tiempo el mejor ejemplo.

Estos SRI, como muchos recordamos todavía, son un producto documental considerado una fuente de información de carácter secundario porque dirige a la fuente original, justo lo que hacían y actualmente hacen estos sistemas de recuperación. Una actividad de gestión de información vuelve a confluir con la tecnología de la web. Se llevaba a cabo un seguimiento generalista y se registraban apenas unas pocas páginas de cada sitio web, a diferencia de los motores de búsqueda cuyo propósito es indexar la totalidad de un sitio web (o intentarlo al menos).

Pantalla de inicio de yahoo directory

Con el paso del tiempo, el vertiginoso crecimiento de la web hizo imposible el rastreo manual de los nuevos sitios que iban surgiendo ni la actualización del contenido ya rastreado. El día que Yahoo! se convirtió en motor de búsqueda tras comprar Altavista, comenzó el final definitivo de estos sistemas.

pantalla principal del antiguo buscador Altavista

Pedro Díaz, in memoriam

Fotografía del profesor Pedro Miguel Díaz Ortuño, compañero y amigo desde primero de carrera.

Nota: adaptación del editorial de homenaje de la revista Anales de Documentación al compañero y amigo más querido.

Desde el pasado verano, la pequeña familia formada en torno a la revista Anales de Documentación, en particular, y a la facultad de Comunicación y Documentación de la Universidad de Murcia en general, ha perdido a uno de sus miembros más queridos y destacados, el profesor Pedro Manuel Díaz Ortuño quien nos dejó a la temprana edad de 59 años tras luchar varios meses contra una larga y penosa enfermedad.

Pedro Manuel – así le llamaba su madre – era profesor de Tecnologías de la Información en nuestra Universidad desde 1989. Logró la titularidad en el año olímpico de 1992. Su docencia, en almacenamiento y acceso a la información, la desarrolló en nuestra facultad y también en la de Informática, el centro donde se formó en los años ochenta (nos formamos para ser correctos, somos compañeros de promoción, además de amigos desde esos días), como diplomado universitario. Años después, como también hice yo aunque en otra universidad, cursó la licenciatura en Documentación en la Universidad Politécnica de Valencia y los estudios de doctorado en nuestra universidad). Miembro del grupo de investigación en Tecnologías de la Información, participó en varios proyectos de transferencia. En el más reciente, e-labor@, analizamos la necesaria transformación digital en las entidades del Tercer Sector de Acción Social (TSAS). Resultado de este proyecto es el informe La transformación digital de entidades del Tercer Sector de Acción Social: un marco para la gestión documental, donde es autor del capítulo “Prospectiva de sistemas de gestión documental: factores claves para entidades TSAS”, dedicado a presentar la gestión documental actual y los sistemas que la implementan y que hemos reeditado en formato de artículo en el último número de la revista (sección de Estudios y Experiencias). Fue vicedecano de la facultad en varios equipos directivos y a él le debemos, entre otras cosas, el seguimiento de la construcción del edificio tan bonito que alberga nuestra facultad, una de las más dinámicas y creativas de la Universidad de Murcia.

Vista general de la Facultad de Comunicación y Documentación de la Universidad de Murcia

Su relación con nuestra revista se remonta a los inicios de nuestra singladura, Pedro Manuel formó parte del primer comité editorial asumiendo la secretaría del mismo en ese y otros períodos. También fue el responsable del diseño de la maquetación de la edición impresa estableciendo (a nivel interno) las primeras normas, formatos y flujos de trabajo para la publicación de los artículos y de otras secciones de la revista. La solidez, claridad y pertinencia de estos criterios son tales que muchas de esas recomendaciones e instrucciones continúan plenamente vigentes hoy, veintiocho años después, con Anales de Documentación plenamente integrada en el ecosistema digital de la comunicación científica.

Precisamente, toda la tarea de puesta en marcha de la edición electrónica de la revista recayó en su persona, instalando la plataforma Open Journal System para la gestión editorial dentro de los servidores informáticos de nuestra facultad, lo que facilitó, unos años después, su migración al servidor revistas.um.es de nuestra editorial universitaria. Otro apartado donde destacó sobremanera fue en el rigor aplicado a la tarea de revisor. De hecho, raro es el número publicado donde no evaluara la pertinencia de uno o dos manuscritos al menos. También colaboró activamente en la sección de Reseñas, reforzando así su decisiva contribución editorial, gracias a la cual nuestra revista ha alcanzado los actuales niveles de calidad. Sin duda, ha sido uno de los grandes artífices del desarrollo de Anales de Documentación como vehículo de referencia en la comunicación científica del área. Sin su trabajo y dedicación, no estaríamos en este nivel.

Quienes hemos asumido responsabilidades en la revista a lo largo de los años le debemos un profundo agradecimiento por tan valiosa aportación, aunque ese sentimiento se nos antoja ahora como una isla ínfima dentro del océano ante la pérdida de la persona: el compañero de trabajo, el amigo de sus amigos, el esposo, el padre, el hijo y el hermano que nos ha dejado demasiado pronto. Pedro – así lo llamábamos los amigos, colegas y estudiantes – por fortuna pudimos despedirnos de ti y te has marchado sabiendo que, como dice la canción, tú “nunca caminarás solo”, siempre permanecerás acompañándonos en nuestra memoria y en las huellas que dejaste en la revista y en quienes compartimos camino contigo.

La Ciencia Abierta también te va a echar mucho de menos Pedro, y más ahora en estos tiempo donde los avances tecnológicos están abriéndose camino de forma imperativa e imparable.

Murcia, octubre de 2025

El Comité Editorial

Tom Wilson e Information Research: pioneros del acceso abierto diamante

En la revista científica ‘Information Research: an electronic international journal‘ hemos dedicado un número especial a los 30 años de la puesta en marcha de la misma por parte de nuestro querido maestro Tom Wilson de la Universidad de Sheffield (y de la de Borâs en los últimos años). Para nosotros ha sido un honor haber participado en este número y casi en los treinta años de vida de esta revista gracias a la generosidad de su fundador.

Fotografía de Tom Wilson (2010). Fuente: wikipedia
Fotografía de Tom Wilson (2010). Fuente: wikipedia

En nuestra aportación, que reproducimos en versión HTML a continuación, destacamos los vínculos que se han establecido entre nuestra Universidad, la revista y Tom, además de resaltar que esta revista es acceso abierto antes incluso de que se acuñara ese término y se difudiera tras el acuerdo de la Iniciativa por el Acceso Abierto firmada en Budapest en el año 2002. Sin duda alguna, Tom es un maestro, un genio y mejor persona.



Texto del artículo:

Son muchos los méritos contraídos por Tom Wilson a lo largo de toda su carrera docente e investigadora, en la que ha venido introduciéndonos en el estudio de la gestión de información y del comportamiento informacional en contexto prácticamente desde el inicio de estas disciplinas. En ambos casos, se produce el mismo fenómeno: con el paso del tiempo, ambas forman un binomio de muy difícil separación, por no decir indivisible, tal como dijo José Vicente Rodríguez Muñoz la mañana en la que le investimos Doctor Honoris Causa por nuestra Universidad (septiembre de 201). Es posible que, con anterioridad a Tom Wilson, otros autores pudieran haber realizado aproximaciones parciales alrededor de estos conceptos, pero quien, con su esfuerzo, dedicación y sabiduría, muchas veces acompañado de un grandísimo equipo de colaboradores, ha permitido su desarrollo e implantación dentro de la comunidad científica como temas de interés.

Acto de investidura de Tom Wilson como Doctor Honoris Causa por la Universidad de Murcia en el año 2010.
Acto de investidura de Tom Wilson como Doctor Honoris Causa por la Universidad de Murcia (2010).

De gran parte de todo ese trabajo ha sido testigo y depositaria la revista ‘Information Research: an electronic international journal‘, cuyo trigésimo aniversario celebramos con este número especial. Tal como informa la sección ‘About the Journal’ de su sitio web, fue fundada en 1995 por Tom Wilson en la Universidad de Sheffield y la ha dirigido casi todo este tiempo. En la presentación de la revista se comenta que ‘the Internet and the World ide Web were in their infancy, and the idea was to create a journal that covered the information disciplines in general’, recordando los significativos cambios acaecidos en nuestro campo durante todo este período, de proporciones exponenciales (casi hipergeométricas) en comparación con otros períodos anteriores donde la evolución seguía ritmos mucho más pausados.

Portada de un número de la revista Information Research en su diseño actual.
Portada de un número de la revista Information Research en su diseño actual.

La vocación internacional de la revista se observa claramente en el título de esta y constituye uno de sus puntos fuertes. No cabe duda alguna que esto es fiel reflejo de otro aspecto destacado de la personalidad de Tom Wilson: su afán por visitar la mayor parte de países del mundo posible para entrar en contacto con colegas y estudiantes. Gracias a esa actitud abierta y colaborativa tuvimos ocasión de conocerle personalmente y, desde entonces, ha sido para nosotros ese faro que guía a los barcos en la noche hacia puerto seguro donde descansar y avituallarse. Su primera visita a Murcia fue por motivo de un seminario sobre ‘Information Management’ justo el mismo curso que iniciábamos los estudios de Biblioteconomía y Documentación (1989-1999). Desde entonces, el contacto ha sido permanente y el vínculo se fue fortaleciendo hasta el punto de que es la única persona a quien se le ha concedido el Doctorado Honoris Causa a propuesta de nuestra facultad. Hicimos coincidir la ceremonia de investidura con esta distinción académica con la celebración de la conferencia ISIC-2010 para que una parte importante de sus amigos pudiera percibir en primera persona el alto nivel de reconocimiento y devoción que sentimos en esta humilde universidad del sureste de España por nuestro amigo, casi familia, Tom Wilson.

Durante este período de tiempo, el profesor Wilson participó como ponente invitado en el seminario de puesta en marcha de la Cátedra UNESCO en Gestión de Información en las Organizaciones, proyecto que coordinamos en colaboración con la Universidad de La Habana y que tuvo lugar en la Facultad de Economía de la Universidad Nacional Autónoma de México en el año 1995, unos meses antes de la puesta en marcha de la Maestría Internacional en Gestión de Información de la que llevamos realizadas más de 25 ediciones en distintos países de Latinoamérica y que ha permitido a muchos docentes e investigadores acceder al doctorado y progresar en su carrera académica.

En relación con ese progreso de la carrera académica y volviendo a la revista, no recordamos con precisión exacta la fecha, seguro que prácticamente en sus comienzos, el profesor Wilson abrió la posibilidad de publicar artículos en los idiomas portugués y español para colaborar en la difusión de los estudios e investigaciones realizadas en el ámbito iberoamericano, encargando en ese momento la responsabilidad de editar esa sección al profesor José Vicente Rodríguez Muñoz, nuestro maestro y compañero. Este hecho resultó fundamental para la comunicación de nuestras investigaciones en un ámbito internacional al que nos introdujo Tom Wilson, no sólo a los miembros de nuestra universidad, sino a muchos colegas de España, Portugal e Iberoamérica que aprovecharon ese espacio que gentilmente nos abrió el profesor Wilson. En el caso particular de nuestro departamento, Information Research ha sido depositaria de la buena parte de los artículos derivados de las tesis doctorales que hemos realizado a lo largo de estos 30 años, algunos de ellos con una considerable atención e interés por parte de la comunidad investigadora.

Fragmento del artículo 'Advantages of thesaurus representation using the Simple Knowledge Organization System (SKOS) compared with proposed alternatives' publicado en Information Research.
Fragmento del artículo ‘Advantages of thesaurus representation using the Simple Knowledge Organization System (SKOS) compared with proposed alternatives’ publicado en Information Research. Fuente: https://informationr.net/ir/14-4/paper422.html

Hoy en día esa sección sigue recibiendo de forma periódica abundantes peticiones de publicación de artículos, si bien la tendencia actual es presentarlos en inglés (la lingua franca de la Ciencia). Podemos asegurar, sin temor a equivocarnos, que tanto la revista como su director, tienen una pequeña parte de culpa en esa internacionalización de la comunicación de la ciencia en nuestro entorno.

Information Research ha sido siempre una revista digital con el mismo nivel de gestión editorial que otras revistas de más longevas en el tiempo y con mayor presupuesto (algo imaginario en nuestro caso particular). Todo ha sido posible por la disposición de una multitud de compañeros y colegas que nunca han dudado a responder afirmativamente a la “llamada” de Tom Wilson para colaborar con la revista. En todos estos años hemos aprendido muchas cosas y queremos resaltar algunas de ellas. La primera fue la inmensa sorpresa que percibimos ante el nivel de dedicación y atención que investigadores y autores de referencia mundial prestaban a las tareas de revisión y edición de los artículos dentro de un contexto colaborativo impregnado de armonía, equidad y respeto por las decisiones adoptadas por todos los compañeros participantes. Esto nos ha servido a muchos de nosotros para replicarlo en otros proyectos editoriales en los que participamos, aprendiendo todos de todos. Otro aspecto que destacar es la formalidad del proceso editorial, al que muchos autores no estábamos acostumbrados en nuestros entornos locales en aquella época. El uso de una plantilla XHTML para la maquetación rigurosa de los artículos ha permitido además una mayor interoperabilidad y difusión de los textos dentro del ecosistema de la Web Semántica, también embrionario e incipiente cuando se implantó su uso. Continuando con los aspectos formales, la revisión de estilo, que se mantiene en la actualidad, es otra de las fortalezas de nuestra revista, a pesar de que se ha ido trivializando en otras revistas con el paso del tiempo.

Quizá los lectores más antiguos de esta revista recuerden que, al poco de haber sido indexada por la base de datos Social Science Citation Index (hoy parte de la WOS), hubo que introducir algunos cambios en la denominación de los artículos y guardar una copia de este y de las referencias empleadas en un sistema de archivo digital (webcitation.org) para intentar obviar la futilidad propia del ecosistema de la web de aquella época. Tom Wilson condujo inteligentemente este proceso y llevó a cabo la asignación de identificaciones permanentes de artículos para favorecer una preservación de los documentos cuando prácticamente esos conceptos eran embrionarios. Hace un par de años realizamos un sondeo para verificar la existencia de “citas perdidas” de los artículos de nuestra revista en la Web of Science (WOS), un problema presente en muchas publicaciones de acceso abierto y que añade otra tarea más sus comités editoriales. Cuál fue nuestra sorpresa, en realidad no tanto, cuando verificamos que Information Research tenía debidamente computadas todas. La rigurosidad editorial por bandera forma parte de nuestro genoma vital.

En los relativo a la indexación en bases de datos y la posición de la revista en los índices de impacto (estos últimos no han preocupado en exceso a Tom Wilson), la revista siempre ha estado recopilada por los principales productores y distribuidores, además de tener factor de impacto tanto en JCR/JCI como en el índice SJR donde nuestra publicación recibe más citas debido al mayor alcance geográfico del mismo, volviendo a poner de manifiesto que la internacionalización de la revista es una de nuestras fortalezas.

Lo que no ha cambiado nunca es el acceso abierto a los contenidos publicados en nuestra revista sin aplicar coste alguno a los autores de los artículos (las tan controvertidas como perniciosas APCs). Nuestra revista es, desde sus inicios, una revista de acceso abierto “diamante”. Y he aquí la paradoja, Information Research es acceso abierto cuando aún no se había redactado la Declaración de Budapest (2002); incluso Information Research es “diamante” cuando aún no se había tenido que establecer esta categoría de publicaciones para distinguir el verdadero acceso abierto del que pretenden instaurar las editoriales comerciales intenta hacer frente al acoso de las editoriales comerciales, financiadas con dinero público por culpa de una deficiente aplicación del Plan “S” que ha dado pábulo a la proliferación de revistas predadoras y/o de escaso nivel científico que dañan mucho a la comunicación de la ciencia. IR es un claro ejemplo de lo contrario, de cómo el sueño de Tom Wilson se ha consolidado en una publicación de referencia internacional, abierta a todo tipo de autores, consolidados y noveles, y a todas las disciplinas relacionadas con la investigación en información. Por todo ello, creemos de justicia afirmar que, tanto la revista como su impulsor y director hasta el año pasado, son “pioneros del acceso abierto” junto a todos quienes hemos dedicado una parte de nuestro tiempo a la misma.

Autores

Jose-Vicente Rodriguez-Munoz, Francisco-Javier Martinez-Mendez, Pedro-Manuel Diaz-Ortuno, Gregorio Moya-Martinez y Rosana Lopez-Carreno, miembros del Grupo de Investigación en Tecnologías de la Información de la Universidad de Murcia y colaboradores habituales con la revista en los últimos 30 años.

References

Budapest Open Access Initiative. (2002). https://doi.org/10.4403/jlis.it-8629

Fuchs, C., & Sandoval, M. (2013). The diamond model of open access publishing: Why policy makers, scholars, universities, libraries, labour unions and the publishing world need to take non-commercial, non-profit open access serious. TripleC: Communication, capitalism & critique, 11(2), 428-443.  https://doi.org/10.31269/vol11iss2pp428-443  

Rodríguez Muñoz, J.V. et al. (2010) Discursos pronunciados en el acto de investidura del profesor Thomas Daniel Wilson como Doctor Honoris Causa por la Universidad de Murcia. http://hdl.handle.net/10201/40450

cOAlition S. (2019). Accelerating the transition to full and immediate Open Access to scientific publications. Science Europe. https://archive.org/details/plan-s-rationale-310519

Retos de las universidades en el paradigma de la Ciencia Abierta

Fachada de la Universidad de Murcia pintada por Falgas
portada del informe

El informe Open Science: The Challenge for Universities, elaborado por la International Association of Universities (IAU), analiza el papel y los retos de las universidades en el nuevo paradigma de la Ciencia Abierta. Hoy vamos a prestar atención a dos de sus capítulos.

  • Capítulo 2: papel de las universidades y fundamentos de la Ciencia. Este capítulo establece las bases del rol de las universidades en la generación y transmisión del conocimiento. Explica la interacción entre investigación y educación, el acceso al conocimiento global y cómo las universidades pueden aprovechar la ciencia para la innovación local y nacional. Se destaca la importancia de la integridad académica y la naturaleza de la ciencia como un proceso de autocrítica y corrección.
  • Capítulo 3: retos actuales de las universidades. Aquí se identifican los desafíos clave para las universidades en la era de la Ciencia Abierta. Se abordan temas como la confianza en la ciencia, la diversidad epistemológica, el acceso a la información científica y los riesgos que enfrentan las universidades modernas. Se señala la influencia de la política y la economía en la investigación, así como las amenazas de la comercialización del conocimiento.

Ambos capítulos sirven como marco para comprender por qué las universidades son actores clave en la promoción de la Ciencia Abierta y cómo deben adaptarse para responder a los retos actuales.

El papel de las universidades

El resultado de la investigación es el nuevo conocimiento, mientras que la educación ayuda a formar nuevas personas. Ambos están interconectados: el nuevo conocimiento respalda la educación, y los estudiantes mejor formados contribuyen a la creación de conocimiento. El nuevo conocimiento proviene de los investigadores universitarios y de otros creadores de conocimiento, cuyas contribuciones combinadas generan un flujo global de conocimiento, principalmente a través de publicaciones.

El acceso libre a este flujo global de conocimiento es esencial para todos, tanto para investigadores como para estudiantes. Incluso para los equipos de investigación más avanzados, este flujo de conocimiento supera con creces sus contribuciones individuales. Las habilidades de los grupos de investigación les permiten explorar cómo aplicar mejor este conocimiento existente en la actividad docente y en la innovación en sus contextos locales o nacionales, además de inspirarlos a generar nuevas ideas científicas.

El conocimiento académico no solo beneficia a los investigadores, sino también a los estudiantes y a la sociedad en su conjunto como bien público. La interacción entre investigación y enseñanza en un entorno de debate racional y respetuoso es lo que crea el verdadero potencial de la universidad.

Las universidades poseen capacidades diversas y cumplen roles sociales específicos, ya sea con un enfoque internacional y de investigación intensiva, con un fuerte compromiso local, centradas en la educación o con vínculos estrechos con el tejido empresarial. Pueden especializarse en humanidades, ingeniería, medicina u otras disciplinas, o bien combinar varias de ellas. A pesar de su diversidad, todas las universidades que merecen ese nombre (muchas privadas no alcanzan los mínimos necesarios) comparten un mismo género: ser un espacio en el que expande el límite del conocimiento y la comprensión.

Desafíos contemporáneos para las universidades

3.1. Confiabilidad y confianza

La confiabilidad de la ciencia radica en la integridad de sus procesos. Existen prácticas que garantizan esta integridad a través de la revisión crítica y la exposición abierta de métodos de trabajo. Sin embargo, como ya hemos comentado en este blog, también hay pruebas crecientes de malas prácticas, negligencia e incluso fraude. Aunque la confiabilidad es vital, por sí sola no garantiza la confianza pública. Acciones populistas han desacreditado investigaciones y universidades, fomentando «hechos alternativos» en plataformas digitales. El escepticismo hacia la ciencia ha sido alimentado por la desinformación y el uso de la inteligencia artificial para manipular la opinión pública. La confianza en la ciencia y en las universidades es crucial para enfrentar estos desafíos.

3.2. Respeto a la diversidad

En la era de la Ciencia Abierta, las universidades deben reconocer, respetar y beneficiarse de la diversidad global de culturas, prácticas y prioridades. De lo contrario, este nuevo paradigma podría ser percibido como una extensión de un sistema dominado por los valores occidentales. Los rankings académicos refuerzan prioridades y metodologías predominantemente occidentales (o «norte global«), subvalorando el conocimiento desarrollado en otras regiones, en particular en el «sur global«, así como en saberes vocacionales, prácticos y artísticos. Es fundamental que las universidades promuevan una colaboración internacional basada en el aprendizaje mutuo en lugar de en relaciones de tutela o imposición.

3.3. Acceso al flujo global de conocimiento

El acceso a la información global es un activo esencial para la investigación y la docencia en las universidades. Sin embargo, algunas editoriales comerciales controlan este acceso, requiriendo pagos tanto para acceder como para publicar, lo que perjudica a las instituciones menos favorecidas económicamente. Este modelo limita la diversidad inclusiva de la Ciencia Abierta y perpetúa desigualdades en la generación y difusión del conocimiento.

3.4. Riesgos para la universidad moderna

La mayoría de las universidades públicas enfrentan presiones financieras (en España destacan los problemas de la universidades de Madrid y de Andalucía especialmente) que las llevan a priorizar actividades más rentables en detrimento de la experimentación y la investigación con beneficios a largo plazo. La dependencia de financiamiento gubernamental y privado (siempre escaso) puede generar restricciones en la difusión del conocimiento en favor de intereses económicos o nacionales a corto plazo. Además, la revolución digital y el avance de la inteligencia artificial han creado oportunidades y desafíos para las universidades. La cuestión es si las universidades serán capaces de aprovechar estas tecnologías para fortalecer la Ciencia Abierta o si, por el contrario, su papel será absorbido por corporaciones tecnológicas que privatizan el conocimiento a través de la inteligencia artificial y la propiedad intelectual.

El futuro de la universidad dependerá de su capacidad para equilibrar la presión financiera con su misión de fomentar el conocimiento, la inclusión y el progreso social, sin merma alguna en la calidad y la excelencia que, a pesar de todo, continu atesorando.

#datasets en universidades españolas: avance de resultados 2024

Conjunto de datos de investigación: icono.

A finales del año 2023 publicaba con Ana Alice Baptista (Universidade do Minho), Rosana López Carreño (Universidad de Murcia) y Ángel María Delgado Vázquez (Universidad Pablo de Olavide) el artículo ‘Implementación de los repositorios de datos de investigación en las universidades públicas españolas: estado de la cuestión‘ en la revista Scire de la Universidad de Zaragoza analizando varios aspectos de los datasets en las universidades españolas.

En el artículo, con datos del año 2022, aventurábamos un incremento del número de datasets (conjuntos de datos de investigación) depositados en los repositorios institucionales de las universidades públicas españolas. Este impulso venía propiciado por la apuesta por la Ciencia Abierta reflejada en el lanzamiento de la Estrategia Nacional de Ciencia Abierta en junio de 2023 y se confirmó con el cambio en el paradigma de evaluación de los sexenios de investigación de 2024 por parte de ANECA donde estos conjuntos de datos pasaron a ser considerados méritos evaluables.

Hace más o menos un año actualizábamos los resultados obtenidos en el primero de los estudios y presentábamos la nota ‘Aumentan los datasets de investigación publicados por las universidades públicas‘ en este mismo blog. En el mismo se verificaba nuestra hipótesis porque en el año 2023 se depositaron más del doble de datasets que en el año anterior, como se puede ver en la imagen,

datasets en universidades públicas españolas a finales de 2023

Ya estamos en el año 2025 y hemos comenzado a actualizar los datos del estudio de hace dos años, vamos a computar el total de datasets publicado y, tal como hicimos entonces, los clasificaremos por rama de investigación, plataforma software empleada para el repositorio y el porcentaje que corresponde a los consorcios autonómicos (que siguen «a la cabeza», por cierto). Esto aún tardará un poco (esperemos que no mucho), pero de momento y a modo de de aperitivo de Año Nuevo, ya tenemos la gráfica de total de conjuntos de datos depositados actualizada (a falta del dato exacto de la Universidad del País Vasco cuyo repositorio parece estar ahora en modo de mantenimiento).

datasets depositados en las universidades públicas españolas a fecha 1 de enero de 2025

Como podemos ver, continua el aumento del número de datasets depositados aunque a un ritmo algo menor (400 por 523 del año anteiror). Tal como comentábamos en el post del año pasado, estos valores deberían complementarse con el número de datasets depositados en Zenodo, el repositorio del i+d de la Unión Europea, para verificar si el aumento también se está produciendo en el mismo (pensamos que sí). En los dos consorcios autonómicos (Cataluña y Madrid) se han depositado 981 datasets, más del doble que en el resto de las universidades españolas (en la serie histórica estos dos consorcios totalizan 2830 de 4470 datasets depositados, la desigualdad es menor). Esto confirma que el apoyo que prestan a la comunicación de la ciencia desarrollada en su entorno territorial es algo que deberían seguir otras universidades, especialmente en aquellas autonomías donde existan varios centros (Andalucía o Comunidad Valencia por ejemplo). Sigue llamando la atención que la Universidad Complutense de Madrid no participe en su consorcio regioal y el escaso nçumero de datasets sportados, teniendo en cuenta el tamaño e importancia de esta universidad (aunque han cambiado la plataforma y ahora usan Dspace, eso es positivo). .

En cuanto tengamos actualizado el informe, lo depositaremos en el repositorio DIGITUM e informaremos del mismo en otro post.

Feliz Año 2025
#CienciaAbiertaYa!!